No te hagas el loco, que tu no eres loco. Anoche bailaste todas y cada una de las canciones que tocaron las bandas que invitaste. Nunca te vi bailar así. A mi me parece que tu andas en otro camino, que buscas una vía alternativa en tu vida y que aprovechas momentos como ése para sacar de adentro eso que te mata y te carcome. No paraste en ningún momento. Te vi saltar de un lado a otro con una alegría de muchacha quinceañera mientras emitías unos gritos algo dudosos y que me pusieron a reflexionar mucho más allá de mis mordaces sospechas. Estabas tan alegre que no dejaste foto sin tomar y estoy seguro que si las pegas todas juntas tendrás un afiche completo de toda la plaza y los personajes cómplices de tus andadas festivas.
Tenías un donaire como de el que es y no es. Me imagino que pensaste que era mejor no serlo, pero después de tanto pensar y sacar cuentas, llegaste a la firme conclusión de intentar por lo menos, poco a poco, ir soltando las riendas como para que nadie se diera cuenta, porque también pensaste en el desenlace de cualquier procaz mirada. Pero fallaste. Yo mismo fui testigo de tu intención de que no se supiera nada. No contaste con mi habilidad y mucho menos con la de mis otros amigos. Lo lamento, pero de nada valió el velo que quisiste poner entre tus alocadas pretensiones, mi capacidad de deducción y las filosas lenguas de los presentes, que todavía hoy comentan tus gestos y ademanes. Es que esas maneras serán educadas, pero siguen siendo ambiguas y dudosas. Esa forma de colocarte la mano un poco más arriba de la cintura, denota ciertos aires de versatilidad en tus acciones.
Sé que quisiste que no se supiera. Y yo no puedo ser indiferente ante eso porque a pesar del poco tiempo que llevamos conociéndonos, te he tomado mucho aprecio porque eres una persona muy humilde y amistosa. Ayer demostraste tu capacidad ante mucha gente que no contaba con tu potencial y le diste una lección a muchos. Demostraste que se puede hacer mucho con pocos recursos y que sólo hace falta voluntad y ganas de hacer las cosas bien. Aún más allá del trabajo y entrando ya en el plano personal, me he dado cuenta de la persona que eres y el don de gente que te caracteriza. Pero por sobre todas las cosas que me has demostrado y las que no, ahora estoy seguro que tú eres tremendo… amigo.
1 comentario:
Muy buena esta página.
Publicar un comentario